Su primera maqueta circuló en cassette durante 1984, con temas como "No necesito verte" y "Perdiendo el tiempo" , que ya definían su estética: guitarras afiladas, ritmos acelerados y letras existencialistas suburbanas. Pero sería en 1985 cuando llegó su primer registro oficial. 1. Los Flamers (1985) – El Grito Primitivo Discográfica: Umbral / Radio Tripoli Formato: Vinilo (original), luego reeditado en CD y digital.

Incorporan teclados minimalistas y samplers, sin perder crudeza. Hay un cover fiel pero descarnado de "Te digo amor" (original de Los Violadores) en homenaje a Stuka.

Para el fanático, coleccionar cada vinilo, casete o CD de Los Flamers es un acto de arqueología sonora. Para el neófito, escuchar "Ke Patine la Cumbia" o "Misión: Resistir" es descubrir una vena profunda del rock en castellano: la que nunca se vendió, la que siempre patinó en la cresta de la ola subterránea.

En la vasta constelación del rock argentino, donde nombres como Soda Stereo, Charly García o Los Redondos brillan con luz propia, existe un subsuelo vibrante, ruidoso y profundamente influyente. Allí habitan Los Flamers . Considerados por muchos como los padres fundadores del understatement punk y el proto-hardcore argentino, la banda liderada por Pablo “Chino” Molina (ex-Los Violadores) construyó una obra ferozmente independiente que hoy es objeto de culto. Recorrer la discografia total de Los Flamers es sumergirse en la crónica sonora de la Buenos Aires de los 80 y 90, hecha de distorsión, velocidad y actitud callejera.